Los datos confirman una tendencia de crecimiento en los últimos años, tanto en la interna —bonificable— como en la externa, correspondiente a préstamos, subrayó un reporte del diario Prensa Libre en base a informes del Ministerio de Finanzas.
A diciembre del año pasado, la relación de endeudamiento respecto del PIB superó el 26,3 por ciento registrado en el 2024, remarcó el texto, que recordó el 31,5 de 2020, 30,6 de 2021 y el 29 por ciento del 2022 asociado a los efectos de la pandemia de la Covid-19.
Para el presente periodo anual, acotó, el saldo de la deuda pública podría alcanzar 280 mil millones de quetzales (poco más de 36 mil millones de dólares), por el cupo aprobado por el Congreso, amplió.
En las cifras históricas, al comparar con el monto de 2015 se aprecia un aumento del 113 por ciento en una década, es decir, 134 mil 423 millones más (sobre 17 mil millones de dólares).
En cuanto a la deuda externa, subió 90 por ciento en 10 años y pasó de 60 mil 293 millones de quetzales (casi ocho mil millones de dólares) a 114 mil 749 millones de quetzales (cercano a 15 mil millones de dólares), según el informe.
El ministro de Finanzas Públicas del país, Jonathan Menkos, respondió al medio que la gestión de la deuda pública de Guatemala entre el 2023 y el 2025 muestra estabilidad en la política fiscal.
Durante este período, la relación deuda/PIB refleja sostenibilidad: tras situarse en 27,2 por ciento en el 2023, se redujo a 26,3 en el 2024 y registró un cierre preliminar de 26,8 por ciento en el 2025, explicó el titular.
Este comportamiento evidencia fortaleza, ya que el crecimiento del PIB permitió absorber el incremento nominal del saldo de la deuda sin comprometer la solvencia del Estado, comentó el funcionario.
Al mantener el indicador por debajo de 30 por ciento, Guatemala conserva una de las relaciones deuda/PIB más bajas de Centroamérica y garantiza condiciones favorables para financiar proyectos de desarrollo y bienestar social con un perfil de riesgo conservador, amplió Menkos.
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