Para la edición 2026 en teoría la historia se repite, otra vez en suelo asiático, entre los confines del cielo y la tierra, para tratar de llegar a la tierra prometida.
La nación de los canguros no tiene al béisbol en la cúspide de su cultura deportiva, pero la pasión sigue en ascenso en los corazones de sus ciudadanos, como un proceso de gestación.
En las últimas décadas las autoridades deportivas han decidido potenciar el desarrollo de talentos locales con academias y su Liga doméstica tiene una calidad aceptable.
Serán precisamente los que llevarán la camiseta verde y dorada los que estrenarán el evento, pues el choque inaugural será entre ellos y Taipei de China mañana.
En el roster que se presentará en este Clásico sobresalen el jugador de cuadro Curtis Mead, el jardinero Aaron Whitefield y los lanzadores Alexander Wells, Warwick Saupold y Jack O’Loughlin, pero para los Aussies, lejos del foco mediático, lo más importante es el team work.
Ya hace tres años dejaron fuera sorpresivamente a Surcorea, otro de los acompañantes en su actual llave junto a Japón y República Checa.
Se apoyarán sobre todo en una base joven, pues 13 de sus jugadores tienen 26 años o menos, pero siempre son un elenco difícil de batir.
jha/lp






