Este fenómeno no volverá a suceder hasta 2028, lo que hace que este evento llame especialmente la atención de la comunidad científica.
En esta ocasión la fase total del eclipse, conocida como totalidad, duró aproximadamente 58 minutos, de 11:04 a 12:02 UTC (tiempo universal coordinado).
Mientras, el evento completo, incluyendo las fases penumbral y parcial, alcanzó las cinco horas y 39 minutos.
Previamente, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos explicó que la totalidad sería visible al anochecer en el este de Asia y Australia, durante toda la noche en el Pacífico y a primeras horas de la mañana en América del Norte, América Central y en el extremo occidental de América del Sur.
En tanto, el eclipse sería parcial en Asia Central y gran parte de América del Sur, pero Europa y África estaría privados de contemplar el fenómeno astronómico.
Los expertos precisaron que un eclipse lunar se puede observar sin necesidad de equipo especial, aunque recomendaron que unos binoculares o un telescopio permitirían ver mejor este fenómeno astronómico.
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