De esta forma comienzan oficialmente las «Dos Sesiones», el evento político anual más importante de China, conocido así porque mañana también iniciará la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional (Legislativo).
China tiene lo que los especialistas denominan una «democracia popular de proceso completo», es decir, las personas están involucradas en la supervisión, control y consultas luego de emitir su voto.
Las «Dos Sesiones» de este año son especiales porque 2026 constituye un nodo histórico donde convergen ciclos anuales, quinquenales y de transformación civilizatoria digital.
El encuentro marca el inicio del XV Plan Quinquenal, periodo fundamental para alcanzar la modernización socialista básica hacia 2035.
El año pasado la economía de China registró un crecimiento de alrededor del cinco por ciento, la tasa de desempleo se mantuvo en índices similares a períodos anteriores (5,2), mientras que el valor agregado de la manufactura de alta tecnología creció 9,4 por ciento y la producción de vehículos de nueva energía aumentó 25,1 por ciento.
Además, la máxima dirección del país y numerosos economistas chinos calificaron el cierre del XIV Plan Quinquenal (2021-2025) como extraordinario, con las metas cumplidas en medio de un entorno global complejo.
Las “Dos Sesiones” es una ventana única a la comprensión de las prioridades del país: industrias emergentes, reforma, apertura, fuerzas productivas de calidad, desarrolo de innovación y autosuficiencia tecnológica, consolidación del mercado interno, entre otros objetivos.
Las principales preocupaciones de China son recuperación económica en medio de los problemas que enfrenta el sector inmobiliario, las tasas de desempleo que el país intenta mantener a la baja y una demanda interna que aún no alcanza su potencial.
El XV Plan Quinquenal representa una transición estratégica desde la fase de «rodaje» hacia el «despegue» de la modernización china, según análisis de expertos.
En este periodo, China priorizará el desarrollo de nuevas fuerzas productivas, con énfasis en inteligencia artificial, energías limpias e innovación tecnológica.
La nación asiática busca fortalecer su autonomía científica mientras mantiene la cooperación internacional en un contexto global turbulento.
China propone un enfoque de gobernanza tecnológica centrado en las personas, en contraste con modelos orientados al capital.
El país participa activamente en la definición de reglas globales para la inteligencia artificial bajo el marco de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.
Las sesiones de 2026 ocurren en un momento de reconfiguración geopolítica y avance acelerado de la revolución digital, donde las decisiones chinas tendrán repercusiones en la economía y la gobernanza tecnológica mundial.
Más de tres mil periodistas están acreditados para cubrir este evento político.
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