Según fuentes de la Real Fuerza Aérea citadas por el medio, la nave se mantiene en máxima disposición operativa por si se requiere su intervención, en un contexto marcado por los recientes ataques con drones contra una base británica en Chipre.
El destructor permanece en estado de alerta máxima ante cualquier necesidad, indicaron las fuentes castrenses consultadas, en medio de una creciente tensión que ha llevado a varios países a cerrar su espacio aéreo.
Analistas militares locales advierten que el conflicto podría desbordar las capacidades defensivas de las bases occidentales en la zona, especialmente tras los bombardeos registrados contra instalaciones estadounidenses en al menos seis naciones árabes.
Personalidades políticas británicas como el exviceministro del Interior, Tom Tugendhat, instaron a una respuesta naval inmediata para proteger a aliados como Emiratos Árabes Unidos, mientras que el excomandante de la Armada, Tom Sharpe, cuestionó por qué los buques no navegan ya a máxima velocidad hacia el teatro de operaciones.
La escalada se intensificó tras el inicio de una operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, que incluyó bombardeos en Teherán y otras grandes ciudades, justificados por Washington bajo supuestas amenazas nucleares y de misiles.
En los ataques fallecieron el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, y varios miembros de su familia, así como el secretario del Consejo de Defensa, el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el jefe del Estado Mayor General y el ministro de Defensa.
Irán respondió con andanadas de misiles y drones contra Israel y las bases militares de EEUU ubicadas en varios países de Oriente Medio.
Los bombardeos de Estados Unidos e Israel dejaron al menos 787 civiles muertos y cientos de heridos en Irán, según la Media Luna Roja iraní.
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