Polonia no querrá permanecer pasiva en cuestiones de seguridad nuclear en el contexto militar, afirmó Tusk durante una reunión del Consejo de Ministros, según trascendidos de prensa.
El jefe de gobierno explicó que, aunque inicialmente colaborarán con Francia y otros aliados, «a medida que crezcan nuestras capacidades autónomas», intentarán transitar hacia acciones independientes.
Nos esforzaremos por preparar a Polonia para acciones lo más autónomas posible en este asunto en el futuro, enfatizó.
Tusk vinculó estas aspiraciones con la construcción de la primera central atómica polaca en Lubiatowo-Kopalino, a cargo de empresas estadounidenses, lo que algunos interpretan como un posible acceso a tecnologías sensibles.
Sin embargo, el analista Serguéi Ermakov, del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos (RISI), advirtió que Polonia no tiene capacidades técnicas ni competencias suficientes para crear su propio armamento nuclear.
El especialista señaló que el país carece de centrifugadoras para enriquecer materiales a nivel bélico y nunca ha realizado investigaciones serias en el área que le permitan acumular experiencia y potencial en la esfera nuclear.
Las declaraciones provocadoras de la dirigencia polaca deberían ser motivo de atención por parte del OIEA, subrayó Ermakov, quien no descarta que Varsovia busque en realidad albergar armas nucleares de Estados Unidos o Francia en su territorio.
Expertos consultados coinciden en que las aspiraciones nucleares polacas encontrarían resistencia tanto en vecinos europeos como en Washington, interesado en mantener su rol de único garante atómico en la región.
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