Por Fausto Triana
Los todavía frescos Goya del séptimo arte de España, dieron un fuerte espaldarazo a Sirat, la cinta del hispano-francés Oliver Laxe, con seis galardones, aunque se fue en blanco en los más cotizados como Mejor Película, Director o actores protagonistas.
Superada por Los Domingos, de Alauda Ruíz de Azúa, en esos apartados, Sirat es la aspirante española a Mejor Película Internacional y a Mejor Música Sonido.
Compite nada menos que con Valor sentimental, del noruego Joachim Trier, ya con los lauros de Mejor Filme europeo tanto en los premios continentales como en los Goya; El Agente Secreto, del brasileño Kleber Mendoça; La voz de Hind Rajab, de la tunecina Kaouther Ben Hania; y Un simple accidente, del iraní Jafar Panahi.
Si Hollywood apartara este año su desdén por las motivaciones políticas o buscara un enfrentamiento frontal con el presidente estadounidense, Donald Trump, distinguiría a La voz de Hind Rajab, el testimonio real de una niña palestina atrapada en un auto, asesinada finalmente por el ejército de Israel.
También sería provocadora Un simple accidente, en medio de los ataques militares de Estados Unidos e Israel a Irán, en un largometraje de corte crítico a Teherán.
De otro lado, El Agente Secreto tampoco dejará cómodo a la Academia de Los Angeles. Se trata de un retrato poco complaciente de la odiosa época de las dictaduras latinoamericanos, incitadas con el impulso de la CIA estadounidense, en este caso de Brasil.
Empero, lo normal sería que los Oscar se quedaran con Valor sentimental, una propuesta muy sensible y humana, que analiza los entresijos de la familia, la reivindicación en un contexto, además, adornado por la intimidad del cine.
La de Oliver Laxe es una película arriesgada en su propuesta y poco convencional. Esto le da quizá un plus, al contar una historia de un padre y un hijo que van en busca de su otra hija y hermana, en una Rave en el desierto de Marruecos con personajes singulares.
Del resto, a todas luces será imposible quitarle el Oscar a la irlandesa Jessie Buckley, por su extraordinario papel en Hamnet, y en la categoría masculina, Timothy Chalamet (Marty Supreme) y Michel B. Jordan (Sinners), acarician la estatuilla.
A priori, Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson), tiene pinta de vencedora, si bien la disputa se antoja muy reñida frente a Sinners, de Ryan Coogler, Bugonia (Yorgos Lanthimos), Hamnet (Chloe Zhao), Frankestein (Guillermo del Toro y Marty Supreme (Josh Safdie).
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