Los Holi Milan reúnen a vecinos y familiares para intercambiar dulces típicos como gujiya y renovar vínculos comunitarios, mientras que el festival sufí busca consolidar la herencia espiritual y artística de los jardines históricos, atrayendo a locales y turistas por igual.
Durante la mañana, los ciudadanos participaron en ceremonias de limpieza y agradecimiento post-Holi, restaurando los espacios públicos y preparando las áreas de reunión para las actividades culturales de la tarde.
Para la noche están programadas, sesiones de música y poesía con la participación de artistas locales y nacionales, en un esfuerzo por mantener viva la tradición mística del sufismo.
ft/lrd/aaa













