El portavoz de los insurgentes, Lawrence Kanyuka, refirió en su cuenta en X que a las 5:15, hora local, “la coalición del régimen de Kinshasa” efectuó bombardeos “intensivos e indiscriminados” contra las zonas densamente pobladas de Mushaki y sus alrededores.
Añadió que estos ataques, “llevados a cabo sin consideración alguna por la vida humana”, causaron la muerte de varios civiles y destruyeron numerosas viviendas, aunque no ofreció una cifra de las personas afectadas.
También señaló que estas mismas fuerzas lanzaron otro bombardeo contra la zona densamente poblada de Gakenke, en Minembwe; mientras que la víspera hubo asaltos con drones y artillería pesada en Kibanda Mangobo.
Sobre este último apuntó que el saldo provisional de muertos es de ocho civiles, en tanto 12 personas fueron heridas.
“Frente a esta brutal agresión, las fuerzas del Ejército Revolucionario Congoleño (se refiere a las fuerzas de la AFC/M23) continúan su misión con profesionalismo, disciplina y un fuerte sentido de responsabilidad, para defender y proteger a la población civil víctima de la guerra impuesta por el régimen de Kinshasa”, concluyó.
A pesar de que el Gobierno de la RDC y la AFC/M23 estuvieron de acuerdo en un cese al fuego a partir del 18 de febrero, en la práctica las acciones se han intensificado, en particular los bombardeos del Ejército contra posiciones de los insurgentes, quienes afirman que se ataca a posiciones civiles y no objetivos militares.
mem/kmg













