A través de un comunicado difundido hoy por la prensa local, Kinshasa sostuvo que las circunstancias exactas de los incidentes, incluido el origen de las explosiones, son investigadas por las autoridades competentes para esclarecer los hechos.
Según lo publicado por Radio Okapi, el Gobierno expresó su pesar por las pérdidas de vidas reportadas, en particular por el fallecimiento de Karine Buisset, ciudadana francesa y trabajadora del sistema de la ONU en el país.
Elogió el notable compromiso de los actores humanitarios que, a pesar de las condiciones particularmente difíciles, continúan su misión de asistencia a la población afectada por el conflicto.
“Con su presencia, sus labores de socorro junto al pueblo congoleño y la documentación de los crímenes, estas mujeres y hombres contribuyen a aliviar el sufrimiento de las comunidades civiles y a impulsar la búsqueda de justicia para las víctimas”, refirió la nota.
Reafirmó su compromiso con el respeto del derecho internacional humanitario, en particular en lo que respecta a la protección de la población civil y del personal humanitario, por lo que enfatizó en que jamás tomaría ninguna medida contraria a los valores que defiende.
Añadió que la protección de los civiles y los trabajadores humanitarios requiere la retirada de las tropas ruandesas y sus aliados de la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), que ocupan ilegalmente varias ciudades y aldeas en el este congoleño.
Este miércoles un ataque con drones, efectuado en la madrugada sobre la ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu Norte, impactó en una zona residencial y mató a tres personas, entre ellas la francesa Karine Buisset, quien trabajaba para Unicef.
El incidente suscitó el rechazo de la ONU, que pidió una investigación rápida, transparente e independiente para identificar a los autores del hecho, mientras que la dirección de la AFC/M23 acusó al Gobierno de RDC de la autoría del atentado.
En conferencia de prensa, el coordinador político de los rebeldes, Corneille Nangaa, responsabilizó a Kinshasa por estas acciones y aseguró que el objetivo de las mismas son los líderes del movimiento.
Unicef, Francia, Bélgica, la Unión Africana y la Unión Europea se unieron al rechazo al incidente, que viola el alto el fuego acordado y el derecho internacional humanitario.
ool/kmg













