«Las noticias sobre intentos de atacar con drones la estación compresora Rússkaya, que garantiza en tierra el funcionamiento del gasoducto TurkStream, y la estación compresora Beregovaya, que asegura el funcionamiento del Blue Stream, son muy alarmantes», afirmó Peskov a la prensa.
El portavoz subrayó que las acciones de este tipo pueden calificarse de «especialmente irresponsables en el contexto de una crisis energética global que se agrava día a día» debido a la situación en Oriente Medio.
Peskov recordó que recientemente el presidente de Rusia, Vladimir Putin, habló de datos de los servicios de inteligencia rusos, según los cuales los militares ucranianos planean actos de sabotaje contra estos gasoductos, cuya importancia para la seguridad energética del continente es difícil de subestimar.
El vocero subrayó también que este tipo de incidentes vuelve a poner de manifiesto la naturaleza de las autoridades ucranianas.
Previamente, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que el miércoles, Kiev lanzó ataques con drones contra las estaciones Rússkaya y Beregovaya, ambas en la región de Krasnodar.
De acuerdo con la información presentada por la cartera de defensa, las fuerzas rusas interceptaron o derribaron alrededor de diez drones ucranianos en las inmediaciones de la estación Rússkaya, y otros 14 drones con dirección a la estación Beregovaya.
El ministerio afirmó que los ataques tenían como objetivo interrumpir el suministro de gas a los consumidores europeos.
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