El embajador Basilio Gutiérrez, en nombre del colectivo de la misión diplomática, agradeció las muestras de solidaridad recibidas y reafirmó la disposición de la diplomacia cubana a “mantener a cualquier precio los valores de la Revolución”, enfrentada durante más de seis décadas a la hostilidad de Estados Unidos.
Gutiérrez calificó la decisión del gobierno ecuatoriano como “un acto inamistoso y sin precedentes, que daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos”, en consonancia con el comunicado emitido por la Cancillería cubana.
El diplomático subrayó que esta acción se produce en un contexto de agresividad creciente de Estados Unidos contra Cuba, que recientemente declaró a la isla como “amenaza inusual y extraordinaria” para justificar la intensificación del bloqueo económico y petrolero.
“El Imperio, que nos odia y desprecia, pretende bajo la presión de la fuerza y el chantaje sumar a otros gobiernos de América Latina y el Caribe a las acciones agresivas contra nuestro noble pueblo”, denunció.
Desde la Cancillería cubana, Gutiérrez reiteró que el colectivo diplomático cumplió estrictamente con las leyes y el ordenamiento del Estado ecuatoriano, sin inmiscuirse en sus asuntos internos, en correspondencia con la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de 1961.
Por su parte, la viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, destacó la entereza y profesionalidad demostrada por los diplomáticos cubanos durante su labor en Ecuador.
“Han sido fieles exponentes de la dignidad y la firmeza que caracteriza a nuestra diplomacia revolucionaria”, subrayó.
Vidal enfatizó que el proceder del gobierno ecuatoriano no logrará debilitar los vínculos entre ambos pueblos.
La viceministra también se refirió al contexto regional actual, marcado por el recrudecimiento de las presiones estadounidenses.
“Enfrentamos momentos complejos, pero contamos con la fortaleza que nos da la razón histórica y el apoyo de los pueblos dignos de Nuestra América”, afirmó.
El acto contó con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, funcionarios de la Cancillería y familiares del personal diplomático. ro/mks













