Asociaciones, trabajadores de diversos gremios y ciudadanos que apoyan a la nación caribeña frente a la hostilidad de Estados Unidos y el bloqueo económico, comercial y financiero protagonizaron en la jornada muestras de condena a esa política, recrudecida por la Administración del presidente Donald Trump.
Pancartas con los reclamos «Manos fuera de Cuba» y «Dejen vivir a Cuba» se observaron en varios puntos del cortejo, que atrajo según los organizadores a más de 100 mil personas, mientras que la Policía local estimó en 80 mil los participantes.
También denuncias por la agresividad de Washington y banderas de la nación caribeña estuvieron presentes.
La asociación Cubanismo.be, una de las más activas en el respaldo a Cuba, aprovechó la movilización para impulsar su campaña de recogida de fondos, que permitirán un nuevo envío de medicamentos a los habitantes del país caribeño.
A finales de enero, Trump declaró a Cuba una amenaza «inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos y escaló la cruzada de asfixia con un cerco petrolero.
Participantes en la jornada belga en defensa de las pensiones y del poder de compra consideraron la conducta de la Casa Blanca contraria al Derecho Internacional y exigieron el fin del bloqueo aplicado a la mayor de las Antillas por más de 60 años.
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