Fundador y presidente de la Hope For Cuba Foundation, Fernández dijo a Prensa Latina que está ciento por ciento de acuerdo con el anunciado proceso de diálogo entre los dos países en busca de soluciones a las diferencias bilaterales.
“Desde Cuba el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que se están llevando a cabo diálogos respetuosos con los Estados Unidos, con el objetivo de normalizar las relaciones entre ambas naciones y en beneficio mutuo”, señaló.
Es mi esperanza -apuntó- “así como la de quienes representan a la mayoría de los estadounidenses, la ONU, el Vaticano y la mayor parte del mundo, que estas conversaciones respetuosas conduzcan al fin del bloqueo y a una normalización fructífera y permanente de las relaciones entre ambas naciones”.
En lugar de agravar el sufrimiento del pueblo cubano bloqueando envíos de petróleo que son de vital necesidad —una política que ha profundizado una crisis humanitaria ya de por sí grave—, el presidente Donald Trump podría cambiar de rumbo de inmediato, añadió. Fernández subrayó que “permitir que el petróleo vuelva a fluir y abrir un diálogo diplomático al más alto nivel” muestra el claro camino a seguir que podría tener recompensas potenciales históricas.
El mundo aplaudiría la normalización de las relaciones con Cuba, porque durante más de 30 años consecutivos, las Naciones Unidas han votado abrumadoramente a favor de poner fin al bloqueo estadounidense sobre la isla, acotó.
Una mayoría significativa de los estadounidenses apoya la normalización de las relaciones, recalcó Fernández.
“También lo haría el Vaticano. Tuve el honor y la bendición de acompañar a tres Papas —Juan Pablo II en 1998, Benedicto XVI en 2012 y Francisco en 2015-2016— en sus visitas a Cuba, y se anticipa una cuarta visita papal”, comentó.
Fernández exhortó al presidente Trump a levantar el bloqueo a Cuba, “lo cual sería una muy buena razón para que cumpla su deseo de recibir un Premio Nobel de la Paz”.
Eliminar el bloqueo de hace más de 60 años ofrecería beneficios tangibles para ambas partes, argumentó. “Un acuerdo favorable podría servir a los intereses económicos estadounidenses, al tiempo que ofrece a Cuba un camino hacia una mayor prosperidad”, puntualizó.
En ese sentido, exteriorizó su esperanza de que los estadounidenses puedan viajar “libremente a Cuba, a tan solo 90 millas de nuestras costas” y que los emprendedores de uno y otro lado puedan asociarse.
“La oleada migratoria cubana de los últimos años, con toda probabilidad, amainaría a medida que la gente optara por construir su futuro en su propia tierra”, opinó. “El mundo está observado”, concluyó Fernández.
El presidente Díaz-Canel, en comparecencia televisada ante la prensa desde La Habana, confirmó que funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del Gobierno de los Estados Unidos.
“Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, expresó el mandatario, quien sostuvo que el propósito de estas conversaciones es, “en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”.
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