Esas entidades divulgaron un comunicado donde advierten que, de acuerdo con análisis de centros internacionales de predicción climática, el sistema océano-atmósfera muestra una tendencia hacia la transición a condiciones el referido evento climatológico en los próximos meses.
“Las proyecciones indican una alta probabilidad de consolidación entre junio y agosto de 2026, con posibilidad de que persista hasta finales de año”, indicó la nota.
Según el promedio de los modelos climáticos, las anomalías de temperatura en la región Niño-3.4 (zona del Océano Pacífico ecuatorial utilizada para monitorear y definir el fenómeno) podrían ubicarse alrededor de un grado Celsius más hacia finales de 2026, lo que indicaría el desarrollo potencial de El Niño.
Entre abril y agosto, acotó, se prevé una ligera reducción de las lluvias frente a los promedios históricos, principalmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, lo cual podría intensificarse en el segundo semestre.
La directora general del Ideam, Ghisliane Echeverry, declaró por su parte que el monitoreo permanente del sistema climático permitirá anticipar posibles escenarios y fortalecer la preparación de todo el país ante sus eventuales efectos.
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