El Ministerio de Comercio señaló que la medida estadounidense, anunciada el 12 de marzo pasado, constituye la segunda investigación 301 de esa nación norteña en dos días.
La parte china recordó que ya expresó su firme oposición a las restricciones comerciales impuestas por Washington con el argumento del trabajo forzoso.
China, miembro fundador de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha ratificado 28 convenios de ese organismo y cuenta con un sistema jurídico laboral completo para prevenir y combatir el trabajo forzoso, afirmó la cartera.
El texto oficial indicó que Estados Unidos no ha ratificado el Convenio sobre el Trabajo Forzoso de 1930 y rechaza someterse a normas internacionales, mientras instrumentaliza políticamente este tema.
La investigación 301 busca construir barreras comerciales de forma unilateral, arbitraria y discriminatoria, lo que representa una práctica proteccionista típica, según la declaración.
Un panel de expertos de la Organización Mundial del Comercio dictaminó previamente que los aranceles 301 de Estados Unidos contra China violan las normas multilaterales, añadió la fuente.
Las autoridades chinas subrayaron que Washington vuelve a abusar del procedimiento 301 al anteponer su legislación nacional al derecho internacional, lo que afecta la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
China y Estados Unidos celebran actualmente una nueva ronda de consultas económicas en París, donde la delegación china ya planteó sus objeciones a estas medidas, precisó el comunicado.
Beijing instó a Washington a corregir de inmediato sus acciones erróneas y avanzar en el diálogo basado en el respeto mutuo y la consulta en pie de igualdad, para encontrar soluciones a través de la negociación.
La parte china manifestó que seguirá de cerca el desarrollo de la investigación estadounidense y se reserva el derecho a adoptar todas las medidas necesarias para defender sus legítimos intereses.
Esto ocurre además a días de comenzar aquí una visita del mandatario DOnald Trump, ampliamente anunciada por la Casa Blanca pero sin confirmar aún por fuentes oficiales chinas.
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