En esa fecha, cinco jóvenes del Club Deportivo y Cultural Héctor J. Díaz, del barrio 27 de Febrero, en Santo Domingo, regresaban de comprar velas para el funeral de un compañero cuando fueron interceptados por la “Banda Colorá”, un escuadrón de la muerte paramilitar de la dictadura de Joaquín Balaguer, narraron.
Los jóvenes, ninguno mayor de 21 años y sin militancia política, fueron asesinados y posteriormente castrados, dijeron en su columna de opinión en Listín Diario.
Los autores -hijos del periodista, activista social y dirigente político Raúl Pérez Peña, fallecido en 2023- destacaron que su único “delito” fue ser jóvenes y estar juntos, considerados dos factores peligrosos por el régimen de entonces.
En su publicación, compararon esta represión con la situación que vive hoy Cuba, señalando que Estados Unidos actúa mediante castigos sistemáticos para humillar o, de no funcionar, exterminar a quienes no se someten a sus órdenes.
“Cuba vive hoy algo parecido a la suerte de aquellos jóvenes. El imperio actúa mediante castigos. Su política consiste, primero, en humillar a quienes no se someten a sus órdenes y, si no funciona, en exterminarlos”.
Sostuvieron que el objetivo de Estados Unidos es asfixiar y controlar al país, asegurándose de que nadie desobedezca el “libreto oficial gringo” en el continente.
“Así como el sionismo en Gaza, lo hace Estados Unidos contra Cuba y su pueblo. El objetivo es asesinar a un país por asfixia, apoderándose de él y de que nadie vuelva jamás a desobedecer el libreto oficial gringo en el continente”, denunciaron.
Los autores concluyeron que, ante esta embestida neofacista y la complicidad del silencio, la respuesta debe ser elevar la voz y los brazos solidarios en apoyo al pueblo cubano.
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