Wang Yi transmitió los saludos del presidente Xi Jinping a su homólogo y señaló que, bajo la guía estratégica de ambos mandatarios, las relaciones sino-árabes han logrado un desarrollo sustancial.
Subrayó que, ante la acelerada evolución de la coyuntura internacional y la preocupante situación en Medio Oriente, la comunicación estratégica bilateral resulta más relevante.
Apuntó que el diálogo oportuno y la confianza mutua favorecen la paz y estabilidad regionales.
Expresó la disposición china a intensificar los intercambios de alto nivel y profundizar la coordinación de estrategias de desarrollo.
Haldoun afirmó que los vínculos Emiratos Árabes Unidos-China atraviesan un nivel sin precedentes.
Señaló que Abu Dabi considera a Beijing un amigo confiable y verdadero y expresó su confianza en el desarrollo futuro de China y su voluntad de fortalecer la cooperación en educación, cultura, energía y economía.
Ambas partes intercambiaron criterios sobre la situación en Medio Oriente. Wang Yi reiteró la posición de principio de Beijing respecto al conflicto.
Agradeció los esfuerzos de Emiratos Árabes Unidos para proteger la seguridad de ciudadanos e instituciones chinas en la región.
Enfatizó que la guerra no debió ocurrir y debe cesar para evitar mayores víctimas y daños.
Reafirmó el respaldo chino a la soberanía, seguridad e integridad territorial de Emiratos Árabes Unidos.
Condenó los ataques contra civiles e infraestructura civil y subrayó que China continuará promoviendo gestiones diplomáticas para lograr un cese al fuego y restablecer la paz.
El canciller chino, Wang Yi, subrayó recientemente que para abordar la crisis en Medio Oriente es imprescindible cesar las operaciones militares: «esta es una guerra que nunca debería haber estallado», agregó.
En opinión de China es necesario hacer valer los principios de respeto a la soberanía nacional, rechazar el abuso de la fuerza, persistir en la no intervención en los asuntos internos, promover soluciones políticas y que los grandes desempeñen un papel constructivo y empleen su fuerza de buena fe.
«Un puño duro no significa una razón dura», enfatizó Wang Yi y agregó que el mundo no puede volver a la ley de la selva.
China mandó un enviado especial a la región, quien ha sostenido diferentes encuentros con las partes para facilitar la negociación.
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