Según apuntó el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, la medida amplía la negociación colectiva entre empleados y empleadores, que ya no se circunscribiría a una concertación con la empresa, sino que la abre incluso a grupos empresariales.
“Esta es una ampliación de la negociación colectiva que hoy solamente cobija al dos por ciento de los trabajadores”, expresó el líder de la federación sindical más grande del país.
Consideró que ahora se verá beneficiada la mano de obra gracias a la posibilidad de poder establecer mínimos laborales y salariales en cada uno de los sectores económicos y en cada uno de los grupos empresariales, en tanto, según sostuvo, las organizaciones sindicales podrán ampliar su campo de acción.
Sin embargo, otras voces son críticas con el contenido del decreto, entre las que se halla la de la candidata presidencial por el partido Centro Democrático, Paloma Valencia.
A juicio de la política, “prácticamente le entrega el manejo de las empresas a los sindicatos”.
Alegó que los representantes de los trabajadores tendrían “acceso a toda la información financiera de la compañía y a los secretos empresariales”.
En respuesta, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, manifestó que la norma regula la negociación colectiva multinivel como un derecho reconocido universalmente por la Organización Internacional del Trabajo.
Rechazó su afirmación de que se les entregarían las empresas a los sindicatos y calificó esa postura como un prejuicio ideológico “que revela su odio de clase hacia los trabajadores y le hace un enorme daño a la paz laboral que debe reinar en el mundo del trabajo”.
Sanguino planteó que quienes dicen defender la empresa, pero solo protegen una versión del capitalismo especulativo y rentista, repiten el viejo cuento de que se destruirán compañías.
“Que no se le note, senadora y candidata Paloma Valencia, su adoración al Milei [Javier] enemigo del pueblo trabajador”, sentenció el titular en alusión al presidente de Argentina.
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