Mediante un comunicado, la entidad descartó que este paso refleje la voluntad de los pueblos ni responda a una política soberana, sino que evidencia la presión de quienes pretenden dictar desde fuera el destino de Nuestra América.
Con esta decisión, acotó, Costa Rica se coloca en el terreno de la complicidad con la estrategia imperial que busca aislar a Cuba y quebrar la solidaridad latinoamericana.
Las justificaciones ofrecidas (por el presidente tico, Rodrigo Chaves) son vacías y manipuladoras, pues omiten deliberadamente el impacto devastador del bloqueo impuesto por Estados Unidos a la isla, responsable directo de las dificultades que enfrenta el pueblo cubano, subrayó.
Como Coordinadora Guatemalteca de Solidaridad reprobó de manera frontal la política de la Casa Blanca norteamericana, que durante más de seis décadas ejerce acciones criminales contra Cuba.
Violan con ello el derecho internacional y castigan a un pueblo entero por defender su soberanía, señaló.
Esta agresión, sostenida y recrudecida, constituye uno de los actos más prolongados de guerra económica en la historia contemporánea, añadió.
Demuestra -puntualizó en el texto- el carácter imperialista de una potencia que pretende someter a los pueblos mediante hambre y aislamiento.
Reafirmó que la dignidad no se negocia y que la solidaridad no se quiebra.
Levantó la voz frente al imperialismo y dijo que respondía con unidad; “frente a la mentira, con memoria; frente a la agresión, respondemos con resistencia”, remarcó.
¡Cuba no está sola, resiste y vencerá!¡En estos 100 años con Fidel Castro, abajo el bloqueo genocida y cruel!, concluyó.
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