OSE adelantó que habrá una «reducción gradual de las presiones de bombeo del sistema metropolitano», para «optimizar el uso del recurso y minimizar eventuales afectaciones en el servicio».
Un comunicado de la empresa informa sobre «perforaciones destinadas a la extracción de agua subterránea» cuando la situación lo requiera.
A la par tienen lugar ajustes en la toma de agua del río Santa Lucía, que alimenta el embalse de Paso Severino.
«El abastecimiento se efectúa principalmente aguas arriba de la represa, complementándose en determinadas circunstancias con operativas puntuales aguas abajo de la presa, a pocos metros de esta y siempre dentro del propio río Santa Lucía», señaló el comunicado.
Antes, el presidente de OSE, Pablo Ferrari, dijo que las reservas del vital líquido están al 55 por ciento de su capacidad.
Detalló que el líquido que se está entregando “trae agua de Río de la Plata, lo cual conlleva “mayores niveles de bromuros”.
Reconoció que «el tratamiento del agua luego puede dar niveles algo mayores de trihalometanos”.
Estamos cumpliendo con todas las pautas de la Organización Mundial de la Salud y el agua es segura para el consumo humano, manifestó.
OSE anunció además el refuerzo en la detección y reparación de pérdidas para evitar el desperdicio de agua.
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