Rousseff señaló que la guerra y el desarrollo son incompatibles y subrayó que solo en un entorno de seguridad es posible el crecimiento sostenido.
Indicó que China actúa como un motor clave de estabilidad global y destacó que su desarrollo de alta calidad refleja una transición hacia un modelo basado en innovación, sostenibilidad y resiliencia.
Rousseff apuntó que políticas macroeconómicas oportunas y efectivas resultan esenciales para sostener el crecimiento y avanzar en la modernización.
Subrayó que dichas políticas deben ser flexibles y contracíclicas, con coordinación entre instrumentos fiscales y monetarios ante un entorno internacional incierto.
La titular destacó el papel de los bancos multilaterales de desarrollo en la movilización de financiamiento a largo plazo y en el apoyo a inversiones que reduzcan brechas estructurales.
En tanto, el subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global.
Indicó que los efectos aún son inciertos, pero advirtió que el alza sostenida de los precios energéticos podría obligar a los bancos centrales a equilibrar entre inflación y desaceleración económica.
Señaló que mantener una postura prudente ofrece valor estratégico y recomendó que las autoridades monetarias comuniquen con claridad sus posibles respuestas ante distintos escenarios.
Sobre China, apuntó que el XV Plan Quinquenal (2026-2030) prioriza el consumo como motor del crecimiento y sugirió redirigir recursos hacia el sistema de seguridad social y estabilizar el sector inmobiliario.
Añadió que el fortalecimiento del papel del mercado y un entorno favorable a la innovación privada resultan claves para la próxima etapa de desarrollo del país.
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de operaciones del Banco Mundial, Anna Bjerde, advirtió que en los próximos 10 a 15 años unos mil 200 millones de jóvenes ingresarán al mercado laboral global.
Bjerde señaló que las proyecciones indican la creación de apenas 400 millones de empleos, lo que evidencia una brecha significativa en el mercado laboral mundial.
Subrayó que invertir de forma temprana en capital humano permitirá vincular a los jóvenes con empleos productivos y contribuirá al crecimiento económico y la estabilidad.
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