Zhai Jun realizó las declaraciones durante una conferencia informativa sobre la coyuntura reciente en la zona.
Señaló que la escala, intensidad y duración del conflicto actual superan las registradas el año pasado.
Subrayó que Medio Oriente ya enfrenta suficiente inestabilidad y sus pueblos aspiran a paz y tranquilidad.
Instó a las partes involucradas a cesar de inmediato las operaciones militares, una posición defendida por Beijing desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques contra Irán.
Zhai advirtió sobre la necesidad de evitar que la tensión escale hacia escenarios irreversibles.
Afirmó que la guerra amenaza gravemente la seguridad y estabilidad de toda la región y subrayó que también impacta la economía global, el suministro energético y las rutas de navegación.
China condena todo ataque indiscriminado contra civiles y objetivos no militares, precisó el enviado.
La mediación china en Medio Oriente se enmarca en su política exterior de resolución pacífica de controversias, mientras organismos internacionales monitorean el impacto del conflicto en los precios del crudo y el tránsito por el Estrecho de Ormuz, vía estratégica para el comercio energético mundial.
La Cancillería china advirtió hoy que una escalada mayor en Medio Oriente podría derivar en una situación incontrolable para toda el área.
En opinión de Beijing es necesario hacer valer los principios de respeto a la soberanía nacional, rechazar el abuso de la fuerza, persistir en la no intervención en los asuntos internos, promover soluciones políticas y que los grandes desempeñen un papel constructivo.
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