«Rusia considera que estas prácticas de los países de la UE son inaceptables, inadmisibles, violan gravemente la letra y el espíritu de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982, y utilizará todas las herramientas a su alcance para garantizar el respeto del principio de libertad de navegación», aseguró el ente en un comunicado.
En este contexto, la diplomacia rusa recordó el ataque perpetrado por lanchas no tripuladas y drones ucranianos contra el buque metanero Arctic Metagaz, que enarbolaba pabellón ruso, en el mar Mediterráneo, a principios de marzo.
«Ningún Estado europeo ha condenado estas acciones de sus protegidos ucranianos. En este caso, Europa no solo se convierte en un testigo silencioso, sino también en un cómplice directo de las atrocidades del régimen de Kiev», indica la nota.
El ministerio aseguró que Moscú responderá «con todos los medios necesarios» a los casos de «robo y arbitrariedad» en los intentos de convertir el mar Báltico, así como otras zonas marítimas, en «aguas interiores» de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la UE.
«Instamos a la comunidad internacional a que adopte una posición de principios en apoyo de la Convención de 1982, y a los Estados del pabellón a que no cedan ante el dictado neocolonial, se unan para defender sus intereses legítimos y transportistas marítimos de buena fe», puntualizó.
El pasado 4 de marzo, el Ministerio de Transporte de Rusia informó que drones navales de Ucrania habían atacado el día 3 el metanero Arctic Metagaz con 30 marineros rusos y 100 mil metros cúbicos de gas natural licuado a bordo.
La acción tuvo lugar cerca de las aguas territoriales de Malta, en el mar Mediterráneo. El gasero se quedó sin propulsión y energía eléctrica, sufrió un incendio y una explosión de gas. Dos marineros resultaron heridos.
Al mismo tiempo, el ente afirmó que el ataque fue perpetrado con la connivencia de la UE.
El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó como terrorista el ataque contra el Arctic Metagaz.
mem/gfa













