«Si las partes interesadas consideran oportuno recurrir a los mecanismos de la organización, los estados miembros están dispuestos a estudiar esa posibilidad para contribuir a la desescalada. La condición principal sigue siendo la voluntad política de las partes y su interés real en un proceso de negociación constructivo», destacó Ermekbáev.
El directivo de la entidad multinacional indicó que no solo países árabes, sino también estructuras internacionales, incluida la OCS, ofrecen la mediación entre los dos países.
Asimismo agregó que de momento no hubo solicitudes oficiales por parte de Islamabad o Kabul para que la OCS actúe como mediadora o facilite negociaciones.
Sin embargo, continuó Ermekbáev, la organización sigue de cerca la evolución de la situación en torno al conflicto entre Afganistán y Pakistán.
A finales de febrero pasado, Afganistán lanzó una operación de represalia contra Pakistán en las zonas fronterizas en respuesta a los ataques aéreos que varios días antes habían causado decenas de víctimas civiles, entre ellas mujeres y niños.
Las fuerzas pakistaníes respondieron con bombardeos sobre las provincias afganas de Kabul, Kandahar y Paktika. El ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, afirmó que hay «una guerra abierta» con Afganistán.
La actual escalada es una continuación del conflicto entre los dos países que se desató en octubre de 2025.
Afganistán y Pakistán han declarado repetidamente un alto el fuego, pero no han logrado un acuerdo de paz en la frontera. Pakistán acusa a Afganistán de albergar terroristas, señalamientos que las autoridades afganas niegan.
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