El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura informó este jueves que la cita literaria sí se realizará, pese a que un día antes el Municipio de Quito suspendió su organización del encuentro, que estaba a su cargo desde 2021, al alegar restricciones impuestas por la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad).
El secretario de Cultura del Municipio, Jorge Cisneros, explicó que la decisión responde a cambios legales que limitan el uso de partidas presupuestarias para eventos culturales, que ya no están priorizados dentro de la normativa.
Según el Municipio, aunque existía un presupuesto aprobado de poco más de 416 mil dólares, la reforma vigente desde el 23 de febrero pasado restringe la partida clave para contratar servicios culturales y les impide ejecutar el evento.
Tras la cancelación, el Gobierno Nacional anunció que asumirá la organización a través del Ministerio del ramo, en articulación con la Cámara Ecuatoriana del Libro y la Biblioteca Nacional del Ecuador Eugenio Espejo.
La viceministra de Cultura, Romina Muñoz, rechazó la explicación del Municipio y atribuyó la suspensión a problemas de gestión en la alcaldía, cuyo titular, Pabel Muñoz, es de oposición.
“Lo que hoy enfrentamos no es un problema de leyes nacionales, es un colapso de planificación y un síntoma de prioridades profundamente distorsionadas”, afirmó la viceministra.
Aseguró además que la ley que regula los gastos de las administraciones locales no justifica la cancelación, ya que su aplicación efectiva rige desde junio de 2026, y sostuvo que Quito cuenta con recursos suficientes para actividades culturales.
La Feria Internacional del Libro de Quito estaba prevista para junio, aunque el Ejecutivo afirmó que asumirá la organización no ha precisado aún si habrá nueva fecha, sede ni programación.
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