Según una investigación del medio Subrayado, se sitúa en un millón las armas en poder de la población en el país sudamericanos, de ellas 600 mil registradas y 400 mil sin control estatal.
La fuente indicó que resulta un mercado que no deja de crecer. La mayoría de ese armamento está en manos de delincuentes, advierte.
El Ministerio del Interior maneja cifras que difieren con las del Ministerio de Defensa. Expertos en seguridad y armas manejan otros datos.
Subrayado sostiene que adquirir un arma ilegal en el país no resulta muy difícil.
Detalla que las armas de fuego más comunes en la región provienen de de Estados Unidos, Turquía, Israel, Alemania, Argentina, Bélgica, Hungría y Brasil.
La víspera el gobierno presentó un Plan Nacional de Seguridad que prevé mayores sanciones a quienes posean municiones y armas obtenidas por fuera de la ley.
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