La circulación vehicular se restableció este viernes luego del retiro de contenedores y barricadas instaladas por transportistas y comerciantes del lado colombiano, lo que permitió retomar el flujo de personas y mercancías.
“Hoy levantamos esta medida con la frente en alto. Lo hacemos con la tranquilidad de haber defendido con dignidad el trabajo, la economía y el futuro de nuestra frontera”, dijo Óscar Obando, presidente del gremio de trabajadores de frontera de Ipiales, entrevistado por medios ecuatorianos.
Con la reapertura, centenares de vehículos livianos y de carga cruzan nuevamente entre Tulcán (Ecuador) e Ipiales (Colombia), en un intento por recuperar la actividad comercial afectada.
Desde Ecuador, el sector del transporte destacó la reactivación del paso fronterizo.
“Buscando el pan del día (…) porque el pan del día significa que esta frontera esté dinamizada”, señaló Carlos Bastidas, presidente del gremio de transporte pesado de Carchi.
El levantamiento del bloqueo se produjo pese a la falta de consenso tras recientes diálogos entre ambos países, lo que mantiene la incertidumbre entre los sectores productivos.
En este momento, Ecuador aplica aranceles del 50 por ciento a las importaciones colombianas y Bogotá anunció un gravamen similar para un grupos de productos ecuatorianos.
En ese contexto, la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, aseguró que existe voluntad política para superar la crisis, aunque reconoció que aún no se han alcanzado acuerdos.
“Hay la voluntad política de avanzar en la agenda y en los puntos tratados en aquella reunión”, dijo la ministra, al referirse a un reciente encuentro virtual entre delegaciones de ambos países en el marco de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
Sommerfeld indicó que el proceso continuará con una reunión técnica y posteriormente una de alto nivel para concretar compromisos.
La disputa comercial entre Ecuador y Colombia se inició en enero, tras la imposición de aranceles por el Gobierno ecuatoriano, que alegó una supuesta falta de cooperación de Bogotá en materia de seguridad fronteriza.
El Ejecutivo de Gustavo Petro rechazó esas acusaciones y respondió con medidas arancelarias y con la suspensión de la venta de electricidad a Ecuador.
Mientras tanto, gremios empresariales y de transporte de ambos países insisten en la necesidad de acelerar las negociaciones para evitar mayores pérdidas económicas.
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