El colorido del preludio de la confrontación, realizada en el Centro de Convenciones de Lima, contrastó con el moderado entusiasmo que motiva la campaña electoral.
Una candidata a parlamentaria llegó en la grupa de un caballo de paso, al que obligó a hacer evoluciones que evocaban la marinera, baile tradicional peruano.
El cómico derechista Carlos Álvarez llegó caminando el último tramo del trayecto a la sed del debate, junto a un grupo de los seguidores que lo creen capaz de gobernar un país conflictuado y complejo y, cual comparsa, había entre sus acompañantes marchistas disfrazados de tigres rojinegros.
Otro candidato pintoresco y que aparece en el rubro “otros” en las encuestas, Álex Gonzales, logró llamar la atención de las cámaras al llegar en bicicleta, abriéndose paso entre las banderas y carteles de los partidos en pugna, demostrando las ventajas del ligero vehículo. Hubo incidentes menores, como un candidato al que sus oponentes le lanzaron agua que, además, mojó a quienes estaban cerca y afectó a los equipos de los reporteros de televisión.
También hubo momentos de tensión, cuando grupos antagónicos intercambiaron lemas e insultos y alguno que otro empellón, sin llegar a mayores niveles de violencia.
El debate giró en torno a los temas de empleo, desarrollo y emprendimiento y educación, innovación y tecnología. En la sesión de este lunes participaron 12 postulantes de un total de 35 y fueron seleccionados y distribuidos en ternas por sorteo.
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