López-Aliaga, quien postula por segunda vez por el partido Renovación Popular (RN), y Fujimori, que va por su cuarto intento por Fuerza Popular -ambos con posibilidad de pasar a la segunda vuelta- siembran dudas sobre los comicios y la idoneidad de los órganos electorales.
El primero, en caída libre en las últimas encuestas permitidas dijo en un acto proselitista que “está en marcha un fraude electoral igual que el 2021”, igual que tras las elecciones de ese año y como entonces sin pruebas más que su proclamada desconfianza.
Observadores internacionales certificaron que hace cinco años no hubo fraude, pese a lo cual, la mayoría parlamentaria formada por elementos de FP y RN y aliados menores, investigaron los comicios sin encontrar pruebas y solo recomendaron seguir indagando.
Los partidos FP y RN, así como fuerzas menores y medios de prensa que los secundaban, presionaron en vano al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para que anule las elecciones ganadas por el maestro rural Pedro Castillo con una ventaja de 43 mil 263 votos.
La comisión alegó que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se negó a entregar el padrón de votantes, por normas de confidencialidad de los datos de los ciudadanos.
FP insistió en pedir esa información hasta que, recientemente, el Poder Judicial dispuso que se les entregue lo reclamado, pero sin firmas ni otros datos sensibles y previo pago de 16 millones de soles (aproximadamente cuatro millones 700 mil dólares).
López-Aliaga sostuvo que la ONPE había puesto esa condición y dijo que si le hubieran exigido el pago a él, buscaría al jefe de la ONPE, Piero Corvetto, “y no sé si (Corvetto) quede vivo”, lo que la prensa calificó como una amenaza de muerte.
El candidato, que usa el apodo de Porky -por su parecido con el puerco de antiguos dibujos animados-, llamó a sus seguidores a acudir muy temprano a los colegios electorales para ubicarse primeros en las filas de espera de los electores.
El objetivo es reemplazar a los miembros de la mesa de sufragio ausentes y poder sumarse a los veedores de su partido en “la defensa del voto”, aunque la ONPE, por sorteo, designó para la tarea a tres titulares y aumentó el número de suplentes de tres a seis.
Fujimori admitió, tras ser considerada favorita para pasar al balotaje, que el JNE le ofrece más confianza, aunque hace unos días sostuvo que habría riesgo de fraude y una de sus candidatos al Parlamento, Martha Chávez, dijo ayer que a su líder la hicieron fraude no solo en 2021, cuando le ganó ajustadamente Pedro Castillo, sino tambiñen en 2016, comicios en los que se impuso el neoliberal Pedro Pablo Kuczynski.
Ante la pregunta si esta vez el fujimorismo volverá a alegar fraude, Chávez solo dijo que lo harán si se repite lo que, insistió con su candidata en las dos elecciones anteriores, lo que un comentarista radial resumió en la frase “si no gano, entonces hubo fraude”.
“Nunca hubo fraude, no hay una sola prueba que diga que hubo fraude”, dijo Corvetto, jefe de la ONPE, organismo que organiza y realiza las elecciones.
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