En un comunicado divulgado en esta capital, los comunistas de la nación neogranadina alertaron que el propósito de la más reciente política aplicada por Washington contra la isla, a la que calificaron de asfixia energética, es el de “doblegar el proyecto revolucionario socialista que ha desafiado la arrogancia del imperialismo”.
“La guerra asimétrica está dirigida a golpear la vida familiar y la dura cotidianidad de 60 años de bloqueo, hostilidad e intervencionismo de raíz neocolonialista y anexionista”, resumió el documento.
Agregó que en Cuba se juega el presente y el futuro de un nuevo mundo posible de los pueblos, en tanto remarcó la necesidad de alertar sobre el peligro del actuar de la administración estadounidense.
También llamó “a convertir el apoyo humanitario en un apoyo estratégico a Cuba, multilateral y colectivo, que sistematice la ayuda para romper la asfixia energética de combustibles y fuentes de energía alternativas, que intensifique el acopio y envíos de implementos hospitalarios, medicamentos, alimentos no perecederos, acompañados de la movilización popular solidaria y combativa de los pueblos”.
El Partido recordó que el Gobierno de Colombia reconoce el aporte de Cuba a la búsqueda de la paz, rechaza el bloqueo y reclama la eliminación de la isla de países presuntamente patrocinadores del terrorismo, elaborada unilateralmente por Estados Unidos.
Al mismo tiempo, instó al Ejecutivo a seguir la actitud solidaria adoptada por México hacia el país caribeño.
La organización catalogó como” un alto deber moral” la defensa de Cuba socialista, de su derecho a existir y a ser respetada en su dignidad como pueblo, como territorio y como nación latinoamericana y caribeña.
En este sentido, enfatizó, “llamamos a elevar la vigilancia, la solidaridad y la denuncia y a prepararnos con la movilización frente a nuevos pasos agresivos contra la heroica Isla de la Libertad”.
El pasado 29 de enero, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que declaró una “emergencia nacional” respecto a Cuba ante la presunta -según Washington- “amenaza inusual y extraordinaria” que la nación antillana representaría para Estados Unidos.
Sobre esa base el gobernante anunció la imposición de aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, a lo que se suman amenazas y la coerción contra aquellos estados que desafíen la orden ejecutiva en cuestión.
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