Según los estimados preliminares de la fuente oficial, el índice de precios al consumidor en el mes que culmina casi se duplicó respecto a febrero, cuando subió 0,9 por ciento.
La energía fue el sector con más impacto en la inflación en marzo, con un 7,3 por ciento, después de ceder 2,9 por ciento en febrero, aumento derivado de la guerra en el Medio Oriente, la cual estalló hace 32 días con la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El cierre selectivo del estrecho de Ormuz por la nación persa, el ataque a infraestructura energética por los diversos actores enfrentados, y la constante amenaza de escalada han llevado el precio del petróleo a superar con holgura los 100 dólares por barril.
También el mayor costo de los alimentos (1,8 por ciento) y de los servicios (1,7) contribuyó en suelo galo a una inflación que inquieta, en un escenario de mucha preocupación global por las consecuencias de la guerra.
Por otra parte, el Insee registró una caída del 1,4 por ciento en el consumo de los hogares.
El Gobierno francés ha prometido medidas para atenuar el impacto del drástico aumento en los precios del petróleo, llegando incluso a sugerir que podría controlar los márgenes comerciales.
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