Esta es una muestra más de un órgano que, obviamente, ha estado muy fragmentado, que no ha logrado alianzas para asuntos que son beneficiosos para la población, declaró a Emisoras Unidas el abogado, analista y asesor parlamentario Julio Melgar.
Los diputados solo consiguieron consensos en momentos en los que se vieron obligados por la Corte Constitucional, recordó, mientras consideró que todavía no les llega la presión de la ciudadanía para lograr un alivio en la situación económica.
Deberían tener mayor madurez para alcanzar acuerdos, señaló Melgar, para quien el quid está en quién cede ante una de las tres propuestas presentadas.
Este Congreso se ha caracterizado por no tener ni agenda ni pactos, reflexionó, y responsabilizó al Gobierno y a la oposición por no definir los temas que sean de beneficio para los chapines.
Los diputados están conscientes de que quien primero recibe esos mensajes de inconformidad es el Ejecutivo, el actor más visible, describió, por su parte, Luis Miguel Reyes, director del Área Social de la Fundación Libertad y Desarrollo.
Opinó que algunos, especialmente dentro de ese grupo amplio de la oposición, no sienten ninguna preocupación respecto a esa presión del pueblo y que, además, están dispuestos a trasladar ese costo a la administración nacional.
El problema es que seguimos con una debilidad institucional y esa cultura del favor y de aprovecharse, amplió el licenciado en Relaciones Internacionales Jorge Ceballos.
No es un problema solo del país ni se va a solucionar con un subsidio, son varias cosas que hay que hacer, afirmó.
El valor del diésel en Guatemala supera los 42 quetzales (5,5 dólares) el galón como consecuencia de la crisis en Medio Oriente, aumento que llevó la semana pasada a bloqueos de vías como una de las medidas de protesta. Las familias y empresas mientras tanto, según reportes, se ven obligadas a realizar ajustes drásticos a sus presupuestos, sobre todo al comenzar a reflejarse el incremento en la canasta básica.
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