Mediante un comunicado, la entidad subrayó que esos fenómenos, en áreas del coloso entre los departamentos de Sacatepéquez y Chimaltenango, crean grandes impactos negativos que ponen en alto riesgo la integridad física de las personas.
El Acatenango es una Zona de Veda Definitiva declarada legalmente como área protegida en la que existe infraestructura no autorizada (cabañas), la cual está siendo utilizada por turistas y agencias de viajes sin debida autorización, describió.
Destacó, en texto dirigido a prestadores de servicios a extranjeros, visitantes locales y población en general, que este es uno de los volcanes más visitados en los últimos años.
Ello, acotó el Conap, debido a que es el escenario perfecto para observar la erupción de su vecino de Fuego, uno de los más activos de Centroamérica y del mundo, con erupciones violentas.
Su constante actividad y el tipo de suelo, suelto y arenoso, hacen que el complejo volcánico Acatenango Fuego sea peligroso para una visita sin planificación adecuada, señaló.
Por lo anterior, llamó a tomar en cuenta una serie de recomendaciones, como informarse sobre las condiciones de visita llamando al administrador o encargado del área protegida.
Asegurarse de que el tour operador y los guías de turistas estén debidamente registrados, así como evitar pernoctar en áreas cercanas al cráter del volcán de Fuego y en la infraestructura no autorizada, ya que esta práctica es ilegal.
El Acatenango, cercano a la colonial Antigua Guatemala, con tres mil 976 metros sobre el nivel del mar, figura como el tercer volcán más alto del país (superado solo por el Tajumulco y el Tacaná).
Actualmente se considera un volcán en reposo o dormido, ya que su última erupción registrada ocurrió en 1972.
El Instituto de Turismo lo llamó el mayor influencer de la nación y ya antes conocedores del tema advirtieron que la masividad estaba dañando terriblemente su ecosistema, sin una regulación.
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