Collboni condenó en duros términos los cánticos islamófobos y xenófobos en el RCDE Stadium, que “no responden a los valores del deporte”.
«Lo que vivimos ayer está en contra de lo que la propia selección española representa», dijo en declaraciones a la prensa al cierre de un acto en la Ciudad Condal relacionado con otro tema.
Los Mossos d’Esquadra (Policía autonómica de Cataluña) abrieron este miércoles una investigación coordinada con la Fiscalía de Odio y Discriminación a raíz de lo ocurrido anoche durante el partido España-Egipto.
Fue un encuentro de fútbol de fogueo en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) que terminó con empate sin goles, pero con una sensación amarga para España por la actitud de un numeroso grupo de personas en la instalación.
Primero, silbaron de forma estruendosa el himno nacional de Egipto y luego, a los 10 minutos del primer periodo y también en otros momentos del encuentro, corearon el cántico «musulmán el que no bote (brinque) es».
Durante el entretiempo, un mensaje en el videomarcador del estadio de Cornellá-El Prat recordó que «la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas».
Todo ello obligó también a que por el sistema de megafonía se pidiera al público evitar los cánticos xenófobos e irrespetuosos y que se sume a la lucha del fútbol contra el racismo.
No surtieron efecto las advertencias, ni siquiera tomando en cuenta que una de las estrellas de la Roja, el talentoso delantero Lamine Yamal, practica la religión musulmana.
El presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, condenó el racismo en Cornellá durante el partido frente a Egipto y subrayó en redes sociales que el fútbol es «radicalmente incompatible con la xenofobia» y con el odio».
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