Así lo informó la empresa estatal Obras Sanitarias del Estado (OSE), que en un comunicado informó sobre una leve mejora de la situación.
OSE señaló que actualmente las reservas alcanzan los 42 millones de metros cúbicos, lo que representa aproximadamente el 52 por ciento de la capacidad disponible.
Este nivel muestra “una situación significativamente más favorable en comparación con igual período de marzo de 2023”, cuando imperó una persistente sequía y las reservas estaban cerca de los 18 millones de metros cúbicos (22 por ciento).
La empresa subraya que, si bien en Montevideo se registraron precipitaciones del orden de 93 milímetros, “en la cuenca del río Santa Lucía (principal fuente de abastecimiento) las lluvias fueron menores”, entre 15 y 20 milímetros.
Ello implica “un impacto acotado” sobre el volumen total de reservas.
Según la fuente, esas precipitaciones “colaboran con el sistema de agua potable, pero no modifican el escenario de excepcionalidad hídrica, por lo que continúan vigentes las medidas adoptadas para la gestión y preservación del recurso, según protocolo vigente de sequías”.
El 29 de diciembre de 2025 se declaró la fase de Alerta, y a partir del 18 de marzo de 2026 se declaró la segunda fase, actualmente vigente, de excepcionalidad hídrica.
De momento, OSE continúa monitoreando de forma permanente la evolución del sistema y trabajando en la gestión de las fuentes de agua, “en un contexto que aún requiere un uso responsable del recurso”.
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