El gobierno decidió un ajuste de hasta el siete por ciento y asume parte de los gastos derivados de la importación de crudo.
En el caso del supergás envasado, la medida implica un aumento de 6,19, por lo que su precio pasó de 88,46 a 94,65 pesos por kilogramo. La garrafa de 13 kilogramos subió 80,47 pesos, más de dos dólares.
Para los hogares con menores ingresos, que se benefician de programas del Ministerio de Desarrollo Social, habrá una rebaja del 50 por ciento del gas de uso doméstico.
La nafta Súper 95 sube 5,38 pesos el litro y el gasoil lo hace en 3,31 pesos y tendrá tope de 82,26 pesos por litro en las estaciones de expendio.
Las autoridades aducen que las nuevas tarifas están por debajo del Precio de Paridad de Importación (PPI) y el gobierno absorbe parte del costo para amortiguar el impacto en los hogares y la economía.
Para el gasoil 50S el aumento estimado hubiera sido de unos 20 pesos por litro (cerca de 43 por ciento) respecto a los 47,32 vigente antes del ajuste.
El Ejecutivo adujo la situación “extraordinaria” en el mercado mundial.
Para el economista Pablo Rosselli si los precios del petróleo no bajan pronto, serán inevitables nuevos ajustes.
Desde la Federación Rural, que agrupa a productores agropecuarios, señalaron que la subida hace aún más escabrosa la actividad productiva, sus costos y competitividad.
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