«El proyecto ha sido aprobado», dijo Grosu durante la sesión parlamentaria, a pesar de que la oposición propuso retirar de la agenda la denuncia de estos documentos, pero la iniciativa no fue respaldada por el partido gobernante, Acción y Solidaridad.
El pasado 20 de marzo, el Parlamento moldavo dio luz verde en primera lectura a esta iniciativa, que también contempla la denuncia del Estatuto de la organización. El ministro de Exteriores, Mihai Popsoi, señaló que el país necesitará algo más de un año para formalizar su salida de la CEI.
Por su parte, el secretario general de la CEI, Serguéi Lébedev, afirmó antes a Sputnik que Moldavia aún no ha notificado oficialmente su salida. Añadió que representantes del país expresaron su intención de mantenerse en los acuerdos económicos del bloque, lo que, a su juicio, sugiere que la cooperación podría continuar.
Desde 2022, Moldavia ha dejado de participar en las reuniones de la CEI, aunque sigue siendo formalmente miembro. Las autoridades manifestaron su intención de reorientar las exportaciones hacia los mercados occidentales y plantearon la necesidad de abandonar varios acuerdos dentro del bloque.
La presidenta del país, Maia Sandu, señaló que Moldavia continúa adaptando su marco jurídico internacional a las normas europeas y a las prioridades de integración en la Unión Europea.
Por su parte, la oposición critica esta política de distanciamiento de la CEI y advierte de posibles riesgos para los trabajadores migrantes y los vínculos económicos.
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