La diligencia, prevista en la Unidad Judicial Penal del cantón La Libertad, en la provincia de Santa Elena, fue suspendida al considerar que el abogado de Glas no compareció, lo que motivó además la imposición de una multa y la negativa a permitir su intervención.
Sin embargo, la defensa del exmandatario sostuvo que el abogado sí estuvo presente de forma telemática, pero no se le permitió participar en la audiencia.
“Hoy se impidió la defensa en el habeas corpus a favor de Jorge Glas. El abogado del proponente estaba conectado. El juez afirmó que no estaba presente. Suspendió la audiencia, impuso multa y negó la intervención”, señaló en la red social X la abogada Sonia Vera, parte del equipo.
El habeas corpus busca que el Estado ecuatoriano garantice condiciones adecuadas de detención para Glas, incluyendo acceso a alimentación suficiente y atención médica especializada, tanto física como mental.
Entre los pedidos también figura la implementación de tratamientos para afecciones crónicas que padece el ex vicepresidente, así como la provisión continua de medicamentos.
La defensa ha alertado sobre un deterioro en la salud de Glas, pérdida de peso significativa en los últimos meses, dificultades para acceder a evaluaciones médicas completas dentro del centro penitenciario, e incluso riesgo de muerte.
La audiencia suspendida deberá ser convocada nuevamente en una fecha aún por definir.
El ex vicepresidente ya presentó un habeas corpus en diciembre de 2025 en el que denunció presuntos malos tratos y afectaciones a su salud, pero el recurso fue negado.
Glas permanece recluido en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, desde el 10 de noviembre, tras ser trasladado desde la prisión de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
Su defensa informó que cumplió las condenas impuestas en los casos Odebrecht y Sobornos el 2 de octubre de 2025, sin embargo, continúa detenido por el proceso denominado Reconstrucción de Manabí, cuya sentencia escrita de primera instancia fue notificada seis meses después y eso vulneró garantías del debido proceso.
El ex vicegobernante, considerado uno de los símbolos de la persecución judicial o “lawfare” en Ecuador, estuvo en la embajada de México en Quito desde diciembre de 2023 hasta el 5 de abril de 2024.
Ese día, policías entraron violentamente y sin autorización en la legación diplomática y lo aprehendieron pese a contar con asilo por el entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Vera enfatizó en un video publicado en redes sociales que la situación de Glas se enmarca en una prolongada persecución política caracterizada por el uso arbitrario del sistema penal.
Según la jurista, es el único ciudadano ecuatoriano que cuenta con 10 pronunciamientos de organismos internacionales a su favor, que coinciden en señalar la vulnerabilidad de sus derechos fundamentales.
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