Una nota publicada por la oficina de prensa de la Santa Sede señala que la ceremonia, efectuada la víspera, se desarrolló a partir de las 17:30, hora local, en la Basílica de San Juan de Letrán.
En su homilía, el sumo pontífice expresó que el lavamiento de los pies es un gesto “que socava los criterios mundanos que manchan nuestra conciencia”, contrario a “nuestra imagen del hombre, que se cree poderoso cuando domina, que busca la victoria matando a sus iguales, que se cree grande cuando infunde temor”.
Poco antes, a las 09:30, hora local, en la Misa Crismal efectuada en la Basílica de San Pedro, que precedió el inicio del Triduo Pascual, el santo padre subrayó que “el bien no puede surgir de la opresión”, porque el verdadero amor “está desarmado”, según destaca un reporte publicado en el sitio digital del diario Vatican News.
La ocupación imperialista del mundo se interrumpe entonces desde dentro, y la violencia que hasta ahora ha sido ley queda al descubierto, manifestó León XIV, quien significó “¡Cuántas resurrecciones se nos conceden cuando, liberados de la actitud defensiva, descendemos al servicio, como una semilla en la tierra!”
“En la vida, podemos experimentar situaciones en las que todo parece haber terminado. Entonces nos preguntamos si la misión fue en vano”, pues “también experimentamos fracasos que dependen de nuestra propia insuficiencia o de la de otros, a menudo producto de una maraña de responsabilidades, luces y sombras”, reflexionó.
“Pero podemos hacer nuestra la esperanza de muchos testigos” dijo, y puso el ejemplo de alguien “que me es particularmente querido”, el arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, asesinado por militares ultraderechistas el 24 de marzo de 1980, quien prosiguió su labor pastoral hasta su muerte, pese a las amenazas contra su persona.
“En esta hora oscura de la historia. Renovemos nuestro sí a esta misión que nos llama a la unidad y que trae paz. ¡Sí, estamos aquí! ¡Venceremos la sensación de impotencia y el miedo!”, enfatizó el papa León XIV.
Como parte del Triduo Pascual, en la tarde de este Viernes Santo, el pontífice presidirá a las 17:00, hora local, la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro, y a las 21:15 participará en el Vía Crucis, en el Coliseo.
A las 19:30, hora local, de mañana, Sábado Santo, tendrá lugar la Vigilia Pascual y finalmente, el 5 de abril, el líder de la Iglesia católica presidirá en la Plaza de San Pedro las ceremonias del Domingo de Pascua, a las 10:00 celebrará la misa, y al mediodía pronunciará el mensaje Urbi et Orbi, desde la logia central de la basílica vaticana. npg/ort













