Con la Milán-San Remo que se adjudicó el pasado 21 de marzo, la Lieja-Bastogne-Lieja (2021, 2025 y 2025), el Giro de Lombardía (2021-2025) y el Tour de Flandes (2023 y 2025) en su poder, las expectativas suben este fin de semana, cuando buscará su tercera victoria en la clásica flamenca.
Quizá no me había dado cuenta completamente de hasta qué punto esa carrera (Milán-San Remo) me perseguía. Sentí un auténtico alivio. Era un gran objetivo en mi carrera, era el Monumento más difícil de ganar para mí, dijo a periodistas en la cafetería de su hotel en Waregem.
Seguidamente, el pedalista de 27 años admitió que apunta claramente también a la victoria en la venidera París-Roubaix, que se corrió por primeras vez en el lejano 1896.
Es una carrera tan exigente. No voy a llegar a decir que me enamoré de ella el año pasado, pero la disfruté desde el principio. Pase lo que pase este año, no será la última vez que participe. Lo intentaré mientras pueda, expresó.
El llamado Infierno del Norte, que se correrá el próximo 12 de abril, es el único Monumento que falta en su abultado palmarés.
No tengo un calendario de carreras muy cargado, hago una cada 15 días. Así que hay mucho tiempo para descansar y volver a ponerse en marcha para preparar la próxima prueba, concluyó.
rc/lp













