«Esto constituye un atentado contra nuestra soberanía y una violación al principio de no intervención, consagrado en el artículo 19 de la Carta de la OEA y en el derecho internacional», escribió Noboa en su cuenta de X luego de la declaración de Petro en defensa de Glas.
El mensaje del jefe del Ejecutivo ecuatoriano, donde cita al derecho internacional, llega dos años después que autorizara el asalto a la embajada mexicana en Quito para detener a Glas, una acción condenada por diversas naciones.
El gobernante colombiano pidió este martes la liberación del político y contó que, en una visita a las islas Galápagos, donde conoció a la familia del presidente Noboa, le dijo que podían entregarle a Glas, también ciudadano colombiano.
En septiembre de 2025, el jefe de Estado del país neogranadino concedió al exvicemandatario la ciudadanía de esa nación y, desde entonces ha hecho varios pedidos al Gobierno ecuatoriano.
Sin embargo, Noboa ha rechazado las solicitudes y hoy afirmó que “desde afuera, quieren vender el cuento de los “presos políticos” para tapar lo evidente: en la cárcel hay un corrupto que debe responder”.
Este nuevo cruce de declaraciones entre ambos presidente llega días después de que un juez negara el pedido de habeas corpus solicitado por Glas y su defensa para que se le aumenten las porciones de comida y se le otorgue atención especializada en la cárcel de máxima seguridad.
A su vez, el nuevo enfrentamiento entre Noboa y Petro ocurre en un contexto de tensiones bilaterales tras cumplirse más de dos meses de la imposición de aranceles al intercambio comercial.
Glas permanece recluido en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, desde el 10 de noviembre, tras ser trasladado desde la prisión de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
Su defensa informó que cumplió las condenas impuestas en los casos Odebrecht y Sobornos, sin embargo, continúa detenido por el proceso denominado Reconstrucción de Manabí, cuya sentencia escrita de primera instancia fue notificada seis meses después y eso vulneró garantías del debido proceso.
El exvicegobernante, considerado uno de los símbolos de la persecución judicial o “lawfare” en Ecuador, estuvo en la embajada de México en Quito desde diciembre de 2023 hasta el 5 de abril de 2024.
Ese día, policías entraron violentamente y sin autorización en la legación diplomática y lo aprehendieron pese a contar con asilo por parte del entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
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