Cheng Li-wun, acompañada por tres vicepresidentes de esa organización política, guardó silencio frente a la estatua de piedra del fundador.
La delegación ofreció una corona floral amarilla y realizó tres reverencias en señal de respeto.
Posteriormente, los visitantes accedieron a la cámara funeraria para presentar sus respetos ante el sarcófago.
Cheng Li-wun señaló que el viaje busca «sembrar semillas de paz para los compatriotas a ambos lados del estrecho».
La funcionaria expresó la necesidad de cultivar esos esfuerzos para que fructifiquen en beneficio de las futuras generaciones.
Se trata del primer viaje de un líder del KMT a China desde que su presidenta, Hung Hsiu-chu, visitara la parte continental en noviembre de 2016.
La visita al mausoleo de Sun Yat-sen constituye un ritual tradicional para los líderes del Kuomintang en sus giras por China continental, ya que el revolucionario es reconocido como precursor de la revolución democrática china y su legado es venerado por compatriotas en todo el mundo.
rob/idm













