«Es necesario lograr el cese de los ataques contra la flota comercial de cualquier país y la apertura de corredores para Cuba y Venezuela. El problema debe resolverse de manera integral y en coordinación con todos los Estados interesados», señala el comunicado.
Cuba atraviesa hace varios años una crisis energética, que se agudizó luego de la operación militar de Estados Unidos en Venezuela a principios de enero, en la que fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Luego del operativo, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Cuba no recibiría más crudo ni recursos procedentes de Caracas. Posteriormente, anunció la imposición de aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a Cuba.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, considera que Washington busca «asfixiar» la economía de la isla por medio de un cerco energético.
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