La parada de Osijek, integrada al circuito de la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), reúne a especialistas de más de una treintena de países en el Gradski Vrt Hall, una plaza habitual del calendario.
Durante las jornadas de jueves y viernes se desarrollan las clasificaciones en los seis aparatos masculinos —suelo, caballo con arzones, anillas, salto, barras paralelas y barra fija— y los cuatro femeninos —salto, barras asimétricas, viga de equilibrio y suelo—. Los ocho mejores en cada prueba avanzarán a las finales.
El programa competitivo reserva para el sábado 11 las primeras discusiones de medallas, con finales en suelo, arzones y anillas entre los hombres, además de salto y barras asimétricas en mujeres. El domingo 12 concluirá el evento con las restantes finales, incluidas barra fija, paralelas, viga y suelo femenino.
Los principales favoritos incluyen al kazajo Milad Karimi, habitual protagonista en suelo y barra fija, y el británico Courtney Tulloch, uno de los especialistas más consistentes en anillas dentro del circuito.
En caballo con arzones, la atención recae en el irlandés Rhys McClenaghan, campeón olímpico y referente técnico del aparato; y, en el sector femenino, destacan la eslovena Tjaša Kysselef en salto, así como la húngara Zsófia Kovács, una de las competidoras más completas del panorama europeo, con aspiraciones en barras y viga.
Osijek, sede consolidada dentro del circuito FIG, ofrece además puntos clave para el ranking mundial por aparatos, en un año en el que la regularidad competitiva resulta determinante para la clasificación a eventos mayores del ciclo internacional.
La ciudad croata vuelve así a colocarse en el centro de la gimnasia artística, con una lid que combina renovación y figuras establecidas, y que desde hoy comienza a perfilar a sus aspirantes al podio.
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