«Irán va a jugar el Mundial. Y por supuesto, va a jugar en Estados Unidos. El motivo es sencillo: tenemos que unirnos, unir a la gente. El fútbol nos une. Hay que ser siempre positivos”, afirmó el directivo en el discurso inaugural del Congreso de la FIFA.
Sin embargo, en el pase de lista de los 211 miembros de la entidad por su secretario general, Mattias Grafström, solo faltaban los representantes de la nación asiática, quienes recibieron el respaldo de un grupo de manifestantes que sostenía banderas iraníes, en el Centro de Convenciones de esta ciudad.
Al titular de la Federación de Irán, Mehdi Taj; el secretario general, Hedayat Mombeini; y su adjunto Hamed Momeni, con sus visados para participar en el cónclave, se les negó la entrada en el aeropuerto de Toronto.
En el congreso de la Confederación Asiática de balompié realizado aquí a comienzos de la semana no se abordó la participación de Irán en la justa universal y el posible trasladado de sus partidos fuera de Estados Unidos.
«No hay ninguna federación suspendida», subrayó Infantino durante las votaciones, pero la presencia de Irán en la lid continúa en duda.
Además, quiso que los delegados de Israel y Palestina se dieran la mano durante el Congreso, pero no lo consiguió.
También abordó brevemente las quejas sobre el costo de las entradas para los choques de la Copa del Mundo, que también tendrá como sede a México y Canadá, aunque sus comentarios estuvieron dirigidos a los jefes de las asociaciones miembro y no a los aficionados.
«Hay entradas caras, sí, y también hay entradas asequibles. Y lo importante es que todos los ingresos que generamos del mundo regresan a ustedes, regresan al mundo entero y financian el fútbol en todos sus países», aseveró.
La FIFA ya anunció que pagará 100 millones de dólares adicionales a las naciones que competirán en el Mundial para ayudar a cubrir costos más altos de lo esperado.
De acuerdo con el organismo rector, que espera ingresos de al menos 11 mil millones de dólares por el torneo, el ganador del Mundial de este año recibirá 50 millones de dólares de una bolsa de premios de 655 millones.
Argentina embolsó 42 millones de dólares por conquistar la Copa del Mundo de 2022 en Qatar, un aumento respecto de los 38 millones otorgados a Francia por obtener el certamen de 2018 en Rusia.
Esas cifras son menores a la conseguida por el Chelsea luego de triunfar el año pasado en el Mundial de Clubes, torneo con un fondo total de premios de mil millones de dólares, en el que aparentemente el conjunto inglés recibió entre 128 millones y 154 millones.
La guerra en Oriente Medio, los problemas logísticos del Mundial 2026 y la cuestión aún sin resolver de la sanción internacional a Rusia también figuran en la agenda de los debates entre los aproximadamente mil 600 delegados al Congreso.
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