El vocero afirmó que la acelerada remilitarización japonesa viola los principios de la «constitución de paz».
Además, el portavoz señaló que Tokio abandona su doctrina de «defensa exclusiva» y subrayó que la ambición de expansión militar de Japón representa una amenaza para la región.
El portavoz indicó que el «nuevo militarismo» nipón podría causar daños a la estabilidad internacional.
Zhang Xiaogang apuntó que las fuerzas armadas chinas poseen capacidad suficiente para contrarrestar cualquier provocación, al tiempo que recordó que este país defenderá su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo.
El despliegue de misiles japoneses con «capacidad de ataque a bases enemigas» se produce en un contexto de creciente tensión en Asia-Pacífico, donde diversos actores regionales monitorean de cerca los movimientos militares de Tokio.
El portavoz de la Cancillería Guo Jiakun señaló recientemente que Japón ha modificado sustancialmente su política de seguridad en años recientes, al impulsar cambios en su Constitución pacifista y relajar los límites del principio de autodefensa exclusiva.
Subrayó que esa nación ha despenalizado el ejercicio del derecho de autodefensa colectiva, ampliado las exportaciones de armas y planteado modificar los «Tres Principios No Nucleares».
Indicó que autoridades japonesas han mencionado incluso la posibilidad de adquirir submarinos nucleares y desarrollar capacidades de ataque a bases enemigas.
De acuerdo con datos oficiales, el gasto en defensa de Japón ha crecido de forma ininterrumpida durante 13 años y su volumen es el segundo más alto comparado con los países occidentales.
kmg/idm













