Simsek se refirió al frágil cese bilateral de hostilidades pactado por dos semanas, y subrayó que la economía mundial sufre ya el shock más fuerte desde la Segunda Guerra Mundial.
Si este shock se prolonga y se viola la tregua, los precios del petróleo, el gas natural y las materias primas volverán a subir, declaró Simsek en entrevista con el medio.
El funcionario advirtió que ese escenario derivaría en una menor tasa de crecimiento económico, un aumento de la inflación y el consiguiente peligro de una recesión a escala planetaria.
No obstante, el ministro expresó su esperanza de que la pausa en los combates se mantenga y culmine en un acuerdo de paz definitivo, lo cual cambiaría las expectativas económicas globales hacia un rumbo positivo.
Analistas consultados por medios turcos coincidieron en que el alto el fuego declarado el 7 de abril por el presidente estadounidense, Donald Trump, enfrenta grandes desafíos, dada la mutua desconfianza histórica.
Especialistas en geopolítica señalaron por su parte que Pakistán, país mediador, intenta facilitar las conversaciones directas previstas para el 10 de abril en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos.
La apertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de crudo, constituye uno de los puntos centrales de la negociación, junto al cese de las llamadas “acciones defensivas” iraníes.
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