Ello obliga a una carrera por el GNL para asegurar el invierno, señaló la publicación europea El Economista.
El escaso incentivo económico para almacenar gas complica el objetivo de llegar al 90 por ciento antes del invierno, mientras Entsog cree que el mayor riesgo es una caída en la llegada de GNL a los puertos europeos
Europa entra en la campaña de llenado de gas de 2026 en una posición sensiblemente más débil que en los últimos tres años.
Los almacenamientos de la Unión Europea (UE) arrancaron el 1 de abril al 28 por ciento de su capacidad, equivalente a 314 TWh o unos 29 bcm, un nivel que devuelve al bloque a cotas previas a la crisis energética y que obligará a maximizar las importaciones de gas natural licuado (GNL).
Y ello para llegar con garantías al próximo invierno. Esa es la principal conclusión del nuevo informe de perspectivas de suministro publicado por Entsog, la red europea de gestores de redes de transporte de gas. El diagnóstico de los operadores europeos llega, además, en un momento especialmente delicado para el mercado internacional del gas.
Entsog advierte de que la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico está tensionando el mercado mundial de GNL por las perturbaciones sobre el suministro qatarí y por el riesgo sobre el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio energético global.
Aunque Qatar solo representó en torno al ocho por ciento de las importaciones europeas de GNL en 2025, el organismo avisa de que la UE sigue siendo muy vulnerable a la competencia internacional por los cargamentos, especialmente con Asia, en un contexto de mayor volatilidad y precios más altos en el TTF.
Según Entsog, Europa puede pasar el verano y llegar preparada al invierno 2026-2027, pero solo si consigue atraer suficiente GNL y utiliza desde ya toda la flexibilidad de su sistema gasista.
mem/rfc













