«Animo a Irán a participar de buena fe, a conseguir que el alto el fuego sea permanente y que dé paso a la paz (…), pero, por supuesto, Líbano tiene que estar incluido», remarcó el canciller español, José Manuel Albares, en declaraciones a la prensa en la sede del Senado.
Al referirse a las conversaciones que deben desarrollarse este sábado en Islamabad, el minis-tro de Exteriores recalcó el apoyo de España a la mediación de Pakistán e instó a las partes a «aprovechar» estas dos semanas de oportunidad para «la diplomacia y el diálogo».
De otro lado, Albares saludó este viernes que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, haya ordenado conversaciones con Líbano para establecer la paz, pero le reclamó «acciones» en esa línea y cese los bombardeos contra ese país.
«Bienvenido ese anuncio, pero los anuncios no sirven si no están concretados por acciones, y las acciones son que a lo largo de la madrugada se han mantenido los bombardeos», apostilló en un aparte con los medios antes de intervenir en la Comisión de Exteriores en el Senado.
Hasta ahora, Israel no ha querido «dar tregua ni un segundo de esperanza» y recrudeció su ofensiva contra Líbano, lamentó para luego añadir que «la historia» demuestra que «cada incursión terrestre de Israel en Líbano se termina saldando con un refuerzo» del partido-milicia chií Hezbolá.
Por otro lado y dentro del ámbito doméstico, al igual que la ministra de Defensa, Margarita Robles, el diplomático exigió a la portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso, Ester Muñoz, que se disculpe por frivolizar en torno a la de-tención de un ‘casco azul’ español por parte de Israel en Líbano.
Muñoz dijo que la duración de la detención fue menos de una hora, y que ella ha estado «en controles de tráfico bastante más tiempo retenida».
El canciller enfatizó que las palabras de Muñoz le parecieron «una vergüenza» y que «minimizar» el incidente, en el que medió violencia es “una vergüenza”.
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